Archive for 25 marzo 2010

¿Quién no tuvo un Leo así?

marzo 25, 2010

El fútbol es un juego complejo. ¿Cómo jugó?, le pregunta el técnico a su colaborador respecto de un futbolista. Y por encima del pedido de informes se pregunta: ¿cómo jugaría? Circunstancias de todo tipo le quitan el sueño al entrenador. Y cuanto más paranoico, mejor perfilado para su tarea. Poner a un voluntarioso jugador de Huracán en medio de un partido decisivo de selección nacional y que éste haga el gol que te manda a Sudáfrica es la prueba: en el fútbol no hay archivo elocuente, el dato acerca de cómo jugó vale cero frente a la especulación con la circunstancia o el cómo jugaría.
Con Leo Messi merman las circunstancias. Brilla cada domingo jugando el mismo partido. Salvo su gran desempeño en un torneo juvenil hace unos años, todo es descollar con la camiseta del Barcelona, en un campeonato que es el menos competitivo del mundo.
Mi memoria de lectura dice que el español es el torneo más competitivo del mundo. ¿Cómo hicieron, los clubes de la península y el periodismo, para generar esa ilusión?
Si es una liga que lleva décadas homenajeando a dos equipos. De 1985 en adelante, coincidiendo con la transfiguración de España en el nuevo rico de la Unión Europea y el mundo, se jugaron 25 torneos: Real Madrid y Barcelona se repartieron 21 títulos. Los demás clubes habrán desarrollado ya una lógica de supervivencia que los convierte en ONGs defendiendo puestos de trabajo más que en equipos. Si Messi es un genio de la pelota, lo sabremos cuando no se vea envuelto en la nadería de la falsa competitividad peninsular.
La primera condición para saber si Messi es como Maradona sería trasladar al campeonato argentino equipos como el Getafe, el Zaragoza, y mandarles algunos de nuestros “chicos”: Banfield, Colón. No alcanza para ver a Leo jugando contra las circunstancias, porque seguiría siendo el Messi habituado a una camiseta de lujo, pero sería un comienzo.
La otra es ver a Leo bailando, como se dice, con la más fea. Y acá me acuerdo de mi Leo, el que yo conocí cuando jugaba al fútbol. Éramos siete pibes de una misma calle, íbamos al Club Jorge Newbery, en Villa Real, y no llevábamos un equipo de la cuadra –nadie lo hacía entonces, el “equipo de la cuadra” es un pasado fraguado, lo mismo que la “seguridad”, desde la actual “inseguridad”. En vez de eso íbamos al club a jugar con otros chicos conocidos o amigos, a mezclarnos en equipos mutantes. La cuestión es que mi Leo, que era por lejos el más habilidoso, sólo quería jugar con los más habilidosos. Mientras se armaban los equipos Leo se distraía, después llegaba gritando su conformidad o su plan para una nueva repartición de jugadores. A mis ojos era un escándalo: ¿cómo un pibe extraordinario rechaza jugar en condiciones adversas? Quería ser el mejor entre los mejores, cuando más difícil y más loable era ser mejor que los mejores. ¿Quién no tuvo un Leo así? El mío, que se llamaba efectivamente Leo, en los noventa jugó en la primera de Argentinos Juniors. Si en vez del bicho, que entonces era más que nunca un bicho bolita, hubiese jugado en el Vélez de los noventa hoy sería famoso.
Mi Leo no era Messi, desde ya. Y sobre todo nosotros no éramos el entorno que hoy rodea a Messi. A mi Leo, que fuera de la cancha era un buen tipo, en la cancha, una vez armados los equipos según su capricho, los que iban a morir no lo saludaban. A Messi en cambio lo aplaude la afición rival, y el mundo está tan loco que ese gesto se convierte en emblema de no se qué virtud cívica. Hay que pensarlo en el contexto de rivales que juegan sin esperanza, como en el viejo circo. ¿No te gusta el fútbol profesional? Si sos argentino te sobrarán argumentos, si sos español no hay otra posibilidad.
Dada una interpretación, sería cobarde de mi parte no arriesgarme. Creo que Messi no puede ayudar a que tengamos otro mundial. Y me quita el sueño la pesadilla de ver a Messi jugando para nosotros contra España en una eventual segunda fase, pero esto es otra cosa. Quisiera verlo con la camiseta del Málaga como vi a Maradona con la camiseta del Nápoli.

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El sistema natural de Linneo

marzo 19, 2010

linneo

No todo estructuralista es tan descontrolado como lo fue Carl von Linné (1707-1778), más conocido por Linneo. Este hombre cuyo retrato hoy les sirve a los suecos para identificar los billetes de cien coronas fue alguna vez un pionero del análisis estructural, un auténtico devoto de la idea de que existe un orden perfecto en las cosas. Con esa confianza Linneo escribió de joven un panfletito llamado Sistema natural y se pasó décadas, después, ampliando a miles de páginas aquel boceto.  En su libro, y en el siglo XVIII, Linneo abrazó esta idea: existe un orden jerárquico subyacente a la naturaleza, ese orden fue establecido por Dios, y es deber de los hombres descubrirlo y clasificar de acuerdo con él todo lo que existe. Linneo se consagró a las plantas y las flores, por eso se lo considera padre de la botánica. Pero, inquieto como debió haber sido, también clasificó al hombre mismo.
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Por un Estado presente en la tradición literaria

marzo 16, 2010

Buenos Aires, 15 de marzo de 2010

A los representantes de la ciudadanía argentina en el Poder Ejecutivo y Legislativo
De nuestra mayor consideración

Los abajo firmantes consideramos que, así como el actual gobierno de nuestro país se ha hecho cargo de la televisación de los partidos de River y Boca entre otros equipos de fútbol, tanto más grato sería –y ésa es nuestra propuesta– que el Estado hiciera algo similar respecto de la edición de las obras completas de los dos “grandes” de la literatura argentina: Borges y Arlt.
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Visa

marzo 11, 2010

On Jorge Luis Borges

There are many ways of introducing Borges. It is usual to start by highlighting his reputation among other writers. And this access leads us to at least two different considerations. In one way, we have the opinion given by some representatives of the South American intellectual pop field like Carlos Fuentes, Vargas Llosa (more…)

Oeste

marzo 9, 2010

Una noche puse a Nick Cave, el músico australiano, en una reunión de kimbanda. El Mestre Fábio, con quien yo había tenido la oportunidad de conversar toda una tarde en una galería de la zona, me miró sorprendido. Esperaba mi visita, no así la de una estrella tan “cultuada” –dijo– de la música pospunk. “No es común encontrarse con gente como usted en el barrio”, le apuntó Fábio al visitante, a lo que éste contestó: “Coisa nenhuma é comum, vocé sabe”. Nick hablaba un portugués diferente del nuestro, como muy espartano –y no canchero– al pronunciar sonidos nasales, que había adquirido en sus años de residencia en San Pablo después de la caída del Muro. Su simpatía por la kimbanda, nos contaría después, había nacido ya en Berlín y pronto fue madurando a instancias de Viviane, la brasileña con la que se casó, madre de su segundo hijo (el primero es apenas diez días mayor y nació en Australia). Mientras subíamos las escaleras del edificio –un predio ocupa en lo que antes había sido una mutual de imprenteros–, Mestre Fábio quiso saber si el visitante ya conocía la zona. Como yo me apuré a contestar que no, el propio Cave restableció la elegancia anticipándose a la siguiente pregunta del Mestre y dijo: “Adoro o bairro. A meninada aqui é muito punki, tem punkis lavando carros, eu nunca tinha visto”. (more…)

Cuando me acuerdo del caso Madeleine

marzo 1, 2010

La imagen, cuando me acuerdo del caso Madeleine,
de una playa en la noche portuguesa y dos médicos
sin fronteras recorriéndola mientras en el hotel sus hijos
duermen y no duermen junto a la pálida luz del Nokia
cruza mi mente acompañada por el rumor de un poema
de Philip Larkin, aquel donde el inglés aconseja
dejar de parir. No sé en el oeste, hoy, Catalina
pero en Tiflis Ekaterina ya se habría agarrado.

Hay algo que es el derecho a no afectar a nadie
llegando a la madrugada eufórico y a medias entonado.
Es similar al derecho a salir a las siete de la tarde
en bicicleta o tomar el tren porque se nos antojó.
El amor puede existir sin vacaciones mágicas en la playa
tal vez por eso es que demanda la perpetua disponibilidad
de unos días a la semana para esas escapadas gratuitas
y eventualmente ridículas si el que se escapa es uno solo.

El mundo no es de nosotros, los fiesteros hasta un punto
pero si un amigo viene con el dilema de la paternidad
nos infla el pecho la certeza de que podemos ayudarlo
con un consejo realmente para toda la familia:
en nuestra clase no se educa a los hijos en la India,
si no podés pagarle a una vecina cinco o seis noches al mes
sé padre, separate, repártanse la tenencia
y tenga cada uno con quien ir al cine o martes o miércoles.