Viñas

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En el sueño, íbamos con Lucía a Mendoza. En un campo al costado de los viñedos habían montado un escenario, y había una multitud. En el escenario se turnaban los cantantes de cuando yo era chico: Diango, José Luis Perales, Juan Ramón, todos los de Leonardo Simmons. Yo pensaba: “Te traje hasta acá para esto, qué bajón”. Y de repente pasaban muchos pibes gritando “los redó”: en un campo más atrás de los viñedos tocaban Los Redó. Y entre los pibes una bandera que decía “Walter Bulacio, 70 años”. O sea que éramos muy viejos. Y la vida tenía un mito.

Cuando me desperté me desayuné la noticia: había muerto Viñas. La primera clase que tuve ahí, en el ’92, fue con él. Todavía era estudiar, hacer la colimba, ir a ver a Los Redó debajo de la autopista. Tengo en casa una fotocopia de “Esa mujer” de Walsh con las anotaciones manuscritas del profesor: rayaduras, círculos, comentarios, palabras sueltas, símbolos, un campo minado. Y un tipo que hablaba como un poseído y de repente aflojaba y jugaba para la tribuna: “Derrida dadá, Lacan cancán”.

I heard it through the grapevine: yo lo escuché a través de Viñas.

 

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6 comentarios to “Viñas”

  1. C.E. Says:

    Sí, qué noticia dura: aunque fuera viejo, aunque aunque: igual. Yo también tuve clases con él, muchos años después. Lo más groso que me dejó, además de sus libros increíbles y sus intervenciones en la tevé sin desperdicio, fue la enseñanza de que hay que leer historia, de que hay que seguirle los pasos al enemigo siempre de cerca como él hacía con la prensa mitrista.

    Una pérdida enorme, de verdad.

  2. Santi Says:

    Yo sé que este comentario queda descolgado, pero quería preguntarte, dinapoli, si te parecía interesante la literatura de Joao Gilberto Noll.
    Gracias.

  3. denapoli Says:

    hola Santi sí, todo bien, descolgada es la internet misma, de Noll me gustan mucho sus primeros libros, sobre todo los cuentos de O cego e a dançarina, lo último que leí es Berkeley en Bellagio y me aburrió, debería probar con otros, el tipo escribe y publica bastante hay que ver.

  4. Santi Says:

    dinapoli: gracias por el comentario. Estuve leyendo “Lord”, que lo publicó Adriana Hidalgo junto a “Bandoleros”, “Harmada” y “A cielo abierto” y dejó de interesarme antes de la mitad (me hizo acordar a Levrero, pero en versión homo). También sobrevuela la sombra de Chico Buarque (“Budapest”), pero sólo eso: la sombra.
    Pero no lo voy a condenar por un sólo libro; termino “El mal de Portnoy” y reincido.
    Abrazo y gracias de nuevo.

  5. denapoli Says:

    ah, “Lord” no lo leí, por lo que decís está en sintonía con otros libros suyos de los últimos años. Harmada sí me gustó. abrazo y hasta otra-

  6. federico Says:

    Una lástima lo de David quedaban pocos como él. Saludos

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