Archive for 27 junio 2011

Batman y la B

junio 27, 2011

Seguir la nueva colección de Batman me está costando un huevo (si fuera gallina no sería nada; quiero decir, sería millonario). Ya declaré en este espacio que cada tomo vale 50 pesos. Y son gruesos y demás. Pero tendrían que venir con un tarrito de vaselina. De Bat-selina, podría ser.

Batman, mi último pecado de niño; el fútbol, mi primera comunión. En especial para los hinchas de San Lorenzo que en el ’82 eran pibitos; en especial si tenías alguien que te llevara todos los sábados a la cancha, el fútbol significó una comunión. Una, como se dice, verdadera fiesta. No había restricciones porque no podía haber excesos. Las hinchadas de El Porvenir, Los Andes o Defensa y Justicia simplemente disfrutaban jugar contra la inmensidad; los directivos de esos clubes pagaban todos los sueldos de tres meses con una sola recaudación. De esa época viene el reconocimiento (si es que tal palabra puede aplicarse al mundo de los hinchas) de que la gente de San Lorenzo es la “más poeta”, la que inventa los cantitos, la que elige las melodías. Para el que lo vivió, fue así.

¿Qué va a pasar con River? Ah, la soberbia es criminal, y los hinchas de River y Boca no parecen preparados para estas cosas. La B es una pasantía obligada en el Asilo de Arkham, entre equipos delirantes, con nombres comodines, de dos caras. Con todas esas palabras que parecen realmente elegidas por un dios mordaz: jugar contra un “Boca Unidos”, que el arquero que te manda al descenso se llame “hola, B”.
Realmente de novela (No ve la A).
Pero lo peor en todo sentido (ya hablando del futuro, ya asumiendo), lo peor incluso para la economía regional, es que River no pueda llevar público de visitante, por la ley que rige en el ascenso y lo prohíbe. Es una medida que va a crear en este caso sólo desgracias. Y sería bueno pensar en reformas aunque al mismo tiempo, ¿cómo justificarlas sin hablar de “coronita”?
Lo demás, eso de que ahora River va a cobrar 30 veces menos por televisación de los partidos, de repente todos los que opinan son economistas o creen en la determinación mecánica de la economía… Todo eso es lo de menos. Incluso económicamente reversible. El problema es sostener la identificación en el contexto del destierro que es la B, cuando en los destierros hay que exiliarse, moverse, ir, en este caso, de una cancha a otra, de una localidad a otra. Pero está prohibido.
Espero que en los foros de hinchas ya se esté pensando en esto: ¿qué hacer para estar ahí? Algunos que leí todavía no se lo preguntan, y en cambio se frenan en la fallutería de decir “¿qué va a ser la A sin River?”. Claro, el trasfondo es duro, quiero decir, la situación actual de River descendido todavía es empeorable. Es la posibilidad de no volver de inmediato y como un grande, incluso con más fuerza que San Lorenzo. Esto es lo único que realmente hace la pesadilla del hincha honesto. Tener que medirse en 2011 no con Boca sino con el Ciclón. Equipo cuya campaña en la B habría sumado, para cualquier otro incluido Boca, un motivo de orgullo. Equipo cuyo mejor jugador de los últimos años se llama Lavezzi y es una declaración: “La B, sí”. Pero lo cierto es que esta equiparación sería injusta, los tiempos son otros, hoy la B es federal y tiene muy buenos equipos, o al menos equipos que perfectamente podrían estar en la A si sólo dependiera de la calidad de juego.
Pienso en los hinchas de la poesía. Conocí dos grandes poetas de River, muy queribles los dos, si les tenías paciencia. Pero uno es el tipo más asquerosito de los poetas de su generación; el otro el más humilde. La soberbia es un carnet que te dan en el club desde chico y uno lo compra o lo cuestiona. En todos los clubes hay gente para todo. Pienso si el partido que voy a votar no es también, para peor, un club.

* * *

Otra B que ronda estos días, una mucho más triste, es la del elegido para acompañar a Cristina. Bueno, quisiera decir que Boudu no es “el que tuvo la idea de renacionalizar la jubilación”. Es el nerd mercenario que armó el plan de reforma jubilatoria que pedía el gobierno en base a su competencia como economista. Y que tuvo éxito, el éxito que “desnerdiza” y transforma en canchero a un mercenario a quien su mamá llamaba “aimé”. Eso es todo. Y su elección como candidato a vice responde a que la presidenta no quiere perder tiempo en la campaña, por eso optó por un segundo con imagen de éxito. Las consecuencias se verán; si el lector quiere profecías búsquelas en otros blogs, sobran. Algunos con nuestros temores no jugamos a hacer futuros hipotéticos, bastante con sentirlos en presente. A mí la B de Boudu me parece una cagada.

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Batman y la traducción

junio 16, 2011

Ah, vosotros, argentinos, uruguayos, peruanos, que os quejáis de las traducciones españolas…! Vosotros que encontráis en ellas la superabundancia, nociva, de jerga madrileña, de gilipollas, de caló!!
Pues bien, debo pediros que os pongáis a tono con la época y reformuléis la crítica. Porque hace tiempo que la industria tomó nota. Y ya ni siquiera Anagrama escribe en anagrameo. Ahora podréis (es vuestro deber, digamos) cuestionar la nueva estrategia: ¡el español neutro como instrumento de dominio! No sea cosa que los criollos nos den la espalda, dirán en Barcelona, por la perogrullada de mandarles altas dosis de macarras, horteras, chulos y tontorros.
Con la palabra no se domina el mundo. Regístranse, incluso, casos donde se adapta la frase original para que la traducción no necesite conjugar en segunda persona: ni vosotros ni ustedes. Se la terceriza manteniendo el significado (como hacen las maquiladoras de Levi’s, je).

Y si no me creen: vean la nueva colección de Batman que nos llega desde la península.
En realidad quería hablar de historietas y encontré un comienzo más acorde con la licenciatura que una vez gané.
Es la colección de 60 libros, 200 páginas cada uno, con las mejores historietas de Batman de los últimos 25 años, que en Argentina está distribuyendo Planeta-deAgostini.
Y está inspirada en la que venía sacando Clarín, pero es superior. Superior el papel de adentro, el cartón de afuera, y la selección es más amplia. Hasta en el color de la tapa, que para Planeta es un azul bien oscuro (al fin de cuentas Batman no es Bob el Constructor) y para Clarín un azulito bastante parecido al traje de un Power Ranger.
Eloísa Cartonera edita mejor que Planeta, dije hace un año a propósito de un libro de Fabián Casas. Planeta edita mejor que Clarín. Qué terrible. Realmente preferiría darle nacionalismo a mis arranques consumistas. Pero Planeta es lo que es. Clarín es lo que no llega a ser.

Las tapas son extraordinarias. De una dureza que toca el corazón. Vino un amigo a casa -un amigo como yo, que cree que la sofisticación es algo que los pobres le prestamos a los príncipes y le alquilamos a los burgueses- y me dijo: esto dura. Y obvio: fue lo primero que nos gustó de este Batman. Porque traemos de Tanolandia, como algunos de otras partes, la fijación de lo bueno en lo durable. Y el pensamiento rector ante este tipo de cosas es: mi hijo se lo dará a mi nieto.

Tendré que gastar tres mil pesos a lo largo de un año y medio y tendremos 500 altas historietas estadounidenses. Porque cada libro incluye unos 8 comic-books del Murciélago. Para abaratar costos, en Planeta decidieron darle a cada tomo la misma cantidad de páginas, así manejan un precio único con los kioskeros y se ahorra confusión. Pero claro: esto los obliga a fusionar en un mismo tomo más de una saga, o a desmembrar otra que es más larga. Los coleccionistas de Batman, por esto, están ofendidos. De repente sólo les faltaba una historieta y tienen que comprar todo un tomo, o sólo les faltaba una saga y tienen que comerse dos tomos con aventuras extra. Es una colección pensada para los que les gusta Batman pero preferían comprar a Hoffmann, a Poe. La pensaron para mí.

Por eso es que pensaron en la traducción, también. Y esta vez, gallegos, la tengo adentro y me gusta, no me hago el indignado.

Cohen, Waits, Cave

junio 4, 2011

Para muchos de una y otra generación, forman el Triángulo de la Inmensa Melancolía. Un lugar donde cada tanto se hunden nuestras naves, y es bueno. Los escuchamos apoyarse en una armónica, un piano o una guitarra que parecen inventados para sus voces. Los sentimos amigos, nos tomamos un whisky varias veces con ellos.
Además de canciones, Nick Cave tiene dos novelas.
A Leonard Cohen lo acaban de premiar por sus libros.
No hay nada esta noche como un poema de Tom Waits.