Bachero habla con los platos

by

Nunca supe cuidar.
No sé lo que es que una madre te persiga
por el camino secundario hasta la escuela porque si te descuidás
te vas a dejar
violar. Nunca quise
cuidar. Siento que no ayuda. No sé lo que es
que una madre te llame
desde el estudio de arquitectura y reclame
que en tu casa haya cero humedad, filtración cero, no soy
una madre. Tampoco tengo una amiga
que me cobre un alquiler y me diga
que mi vestuario anda mal. No gasto
en zapatillas de marca ni en zapatos
de garca, ni sé lo que es que te exprima
una amistad. A mí
nadie me envidia
ni me vigila
y en las casas de mis amigos
los amigos no alquilan y hay mucha
humedad. No sé lo que es
ser mujer. No sé lo que es
que entre mujeres
se castren.

Y tampoco soy padre
dulce cuando puedo,
antes mataba a tu madre
muerta de celos y te dejaba
ir hermosa por el mundo
y si te pago el alquiler
no te pregunto. No quisiera
ser tu padre para no tener
que vacilar en matar a tu mamá.
Me haría mujer para matar
de igual a igual
a tu madre. No existe
la mujer linda feliz:
ya lo dijo una actriz, Monroe.
¿No pueden dejar atrás la miseria?
¿Sólo pueden salir adelante rodeadas
de miseria?

No sé lo que es
ser el objeto del deseo
de cuarenta propietarios
y un portero. Puedo ver
que eso la marca a una mujer,
ese edificio
de miseria. Un millón
de piropos: desde los doce sos dos tetas,
tiene que ser
marcante. Cuarenta
parásitos y un portero
pueden hacerte creer
que los tipos son sapos. Y que hay un príncipe.
Nunca fui un príncipe, apenas un bachero
hundido en pensamientos
lidiando con que al primer plato roto
te vayas.

Sé que llevás esa marca.
Sé que escuchar la mancha
que te dejarían en las tetas
miles de viejos patéticos
te hizo ridícula y extorsiva
como los viejos.
Si querés, me matás.
Es muy fácil: idealizame un rato,
soy el que te habla de música, de poesía,
de abstracciones que te asustan
porque te dan libertad
y un día hago algo, digo algo
muy egoísta, muy desconsiderado:
listo, dejé de ser príncipe, me mataste:
soy todos. No existe
la mujer linda feliz:
ya lo dijo una actriz, Monroe.

Llego a tu vida para ser
lo contrario de cuidar. No soy
tu madre. Me corto solo, hablo
con los platos, a veces con las
paredes. Me gusta dejarte sola y que
te curtas. Quiero ser egoísta
porque me gusta y porque es bueno
para que la música o el viento
te puedan relajar.
Vas a exigirme todo.
Voy a dejarte sola un día y te vas
a enojar.
Vas a encontrar otro hombre
más protector, más compañero.
Voy a quedar como el no bueno
de tu película. Vas
a mandarle cartas a tu familia y yo
te voy a escribir este poema.
Está escrito.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: